Home

El tiempo y sus formas

Una de las conversaciones más interesantes que se pueden tener con otra persona, es la discusión sobre la concepción del tiempo de cada uno. Sin embargo, no es una conversación sencilla, porque en general experimentamos un profundo doble discurso al respecto: tendemos a participar verbalmente de una noción de tiempo bastante lineal, que es básicamente una herencia cultural; se nos ha convencido, con el concepto de “progreso”, de que el tiempo se organiza como una línea recta con distintos hitos marcados en ella. Por otro lado, tendemos a experimentar y dar cuerpo a nociones de tiempo que son muy diferentes a eso. Pero hay que escudriñar bastante para ver cómo es la nuestra realmente.

En general, los individuos experimentamos nociones muy circulares del tiempo. Es impresionante conversar con algunas personas, y notar que eventos que sucedieron hace 20, 30 o incluso 60 años, siguen frescos no solo en la memoria, sino en la emocionalidad de la persona. Más aun, el punto es que la mirada que se da sobre estos eventos -que de por sí tienen un valor particular, al ser destacados entre millones de otros eventos sin importancia- parece permanecer siempre igual. Aquí se observa un buen ejemplo del doble discurso: ante mi descripción, me dirá que nos referimos a una persona que tiene una visión extremadamente lineal del tiempo; una persona que otorga tremenda importancia a su “historia”, a su pasado, de tal manera que éste modela de manera estricta la autodefinición de ella. Sin embargo, creo que es más fuerte la tendencia circular en sus prácticas: día a día, esa persona revive los mismos eventos. Puede tratarse de viejos rencores, miedos u obsesiones, pero ahí están, apareciendo una y otra vez en cada ocasión.

Los budistas tienen una idea bien curiosa sobre la reencarnación. Al menos en algunas facciones, ellos creen que uno está envuelto en una rueda de reencarnaciones, repitiendo una y otra vez las experiencias, hasta que uno logra superarla a través del Satori, o Nirvana: la Iluminación. Es decir, para finalizar con este eterno ciclo de muertes y nacimientos, es preciso hallar la plena consciencia, y despojarse del ego por completo. 

La idea es poderosa: la vida tiene sus formas de machacarnos sin piedad, hasta que finalmente aprendamos la lección. Esa lección puede ser distinta para cada persona, pero si no somos capaces de aprenderla, superando nuestro propio egoísmo, seguiremos tropezándonos con la misma piedra. El ejemplo típico: ¿Por qué siempre termino reuniéndome con el mismo tipo de persona, que es destructivo para mí? Hay algo ahí, en uno mismo, que debe ser superado.

El reconocer que experimentamos el tiempo de forma circular, es en sí mismo un ejercicio bastante útil. Un ejemplo quizá más práctico aun: Quiero bajar de peso, pero mantengo una noción lineal del tiempo en mi discurso que dice “bueno, tengo que comer menos y hacer más ejercicio, así en el futuro voy a dejar de tener esta guata; voy a empezar una dieta”, pero ese futuro nunca llegará, porque en mis acciones practico un eterno círculo; mis hábitos alimenticios nunca cambian en su base, mi forma de concebir el concepto de alimentación nunca cambia. Sería un milagro rarísimo que mi cuerpo cambiara de manera definitiva. No hay que “hacer dieta”; hay que revisar cuáles son las prácticas y relatos recurrentes, que vuelven una y otra vez como un círculo, que me mantienen en un estado de estar “fuera de forma”. Debo superar mis propios conceptos, para lograr que mi guata muera…

Nietzsche presentó en su momento una noción del tiempo que fue muy discutida. En su obra sobre cómo habló Zaratustra la consolida como la noción del “eterno retorno”. La idea básica es que los acontecimientos en el tiempo se repiten, una y otra vez, en el mismo orden, tal como ocurrieron, incluyendo las ideas y sentimientos. Todo, TODO, se repite eternamente. Una y otra vez, de manera exactamente igual.

La fuerza de la idea de Nietzsche está, para mí, en las implicancias éticas de tal concepción del tiempo, y no en su dimensión cronológica. Básicamente, desde lo ético, se trata de que se debe obrar de tal forma de sentirte tranquilo frente a la idea de que todo lo que hagas, lo volverás a hacer, de exactamente igual forma, infinitas veces más. La película será siempre exactamente igual, y la verás por toda la eternidad; haz una película que te guste.

La noción del tiempo, incluso en lo superficial, varía fuertemente según la situación socioeconómica del individuo. Converse, pregunte, y se dará cuenta de que para los pobres el tiempo no puede ser sino circular. Para algunos, ni siquiera existe la ilusión de una línea de tiempo progresiva, donde en el futuro se estará mejor. El problema, es que lo que se vive es un entrampamiento en lo circular de igual modo, ya que no hay una realización de que repetimos relatos, sentimientos y prácticas, tanto como un constreñimiento material que reduce sensiblemente las posibilidades de hacer, sentir y pensar de un modo distinto. Ya lo he dicho en otras ocasiones: en el plano individual, jamás existen círculos cerrados sin más, y siempre es posible salir de ellos. Sin embargo, a nivel sociedad, estamos relegando a millones de chilenos a eternos retornos de sus condiciones de vida.

Finalmente, debemos comprender que la forma que damos al tiempo es nuestra responsabilidad. Podemos someternos a eternos círculos de sufrimiento, de tropezar con la misma piedra, o podemos destruir el tiempo, reinventando nuestra mirada al ritmo que necesitamos para lograr cierto grado de evolución personal. Lo ocurrido está ahí, frente a nosotros, cuando traemos a la mano el pasado. Sin embargo, nuestra forma de interpretarlo, y nuestras posibilidades de acción acorde a lo ocurrido, son completamente indeterminables. Eso, si así lo queremos realmente.

———————————

Texto originalmente publicado el domingo 31 de marzo de 2013 en El Magallanes/La Prensa Austral.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s