Home

Pablo Longueira, candidato de la UDI a la presidencia de Chile, se acaba de bajar. Los motivos apenas nos son delineados, pero hacen referencia al ámbito personal, y sin duda que -sin necesidad de entrar en detalles, ni certificados médicos- deben ser significativos, toda vez que es reconocido por todos el anhelo de Longueira de llegar a ser Presidente. Por supuesto, no conozco personalmente a Pablo Longueira, ni sé bien qué pasa por su mente en estos momentos, pero que la esté pasando mal, me parece lamentable. 

Pero lo que no me parece lamentable es lo que está ocurriendo a nivel político. He escuchado toda la noche y la mañana referencias a lo lamentable que esta situación es para la política/la democracia/las elecciones, para la Alianza, pero incluso para la Concertación. Y claro, no ni raro ni casualidad que esto sea lamentable también para la Concertación (o Nueva Mayoría), ni que quienes comenzaron con estas frases adhieren a uno u a otro pacto.

Yo me pregunto, honestamente, ¿por qué es tan lamentable? Estamos ante una situación temendamente delicada para la derecha chilena, en un contexto en el que su abanderado -que es todo, menos levantado siquiera sobre los hombros de toda la Alianza- se baja. Ese abanderado que vino a sustituir al altamente cuestionado abanderado anterior, y que en tan solo dos meses de campaña supera en primarias al representante de RN que llevaba ya varios a cuestas. En esas primarias donde el total de participantes que votaron por alguno de los candidatos de la Alianza fue apenas la mitad de quienes votaron por Michelle Bachelet, y solo un tercio de quienes votaron por algún candidato concertacionista. En esas primarias en las que, si consideramos a la totalidad del electorado chileno, tan solo un 3% (aprox.) manifestó una explícita preferencia por Longueira.

La derecha, hoy, al menos en cuanto a elecciones presidenciales se trata, pende de un hilo. De partida, amanecimos a noticias de que ni siquiera parece haber acuerdo en el pacto como para tener un solo candidato, muchos menos quién sería esta persona, y cuáles serían sus posibilidades concretas en la carrera presidencial.

Pero no me parece lamentable. Me parece lisa y llanamente real, de una desnudez ejemplar.

Entiendo la pena en la Alianza, pero, ¿por qué se apenarían en la Concertación? ¿Se trata de pura cortesía, o de un gesto “cívico”? Para mí, no. Los lamentos son genuinos, en tanto -lo puedan admitir o no-, la presente situación es otro reflejo más de lo obsoleto e inadecuado que es el modelo binominal en política. Si no como institución formal, sí que como construcción simbólica, como esquema mental de posibilidades:

Negro se lamenta de que Blanco ya no pueda competir al mismo nivel. Pero Blanco y Negro no han movilizado a más de un 22% de los chilenos en primarias. Concertación y Alianza se necesitan mutuamente, porque están siendo sostenidas por la misma ficción, por el mismo forzado esquema de posibilidades. Quizá Bachelet sea tremendamente más masiva que cualquier candidato de derecha, pero eso no significa -automáticamente-, que su apoyo sea masivo en la ciudadanía. El lamento de la Nueva Mayoría es para mí un síntoma evidente de esta decadencia que se está intentando constantemente esconder bajo la alfombra, de esta mala lectura intencional. 

Bachelet necesita hoy más que nunca plantearse en el esquema Blanco y Negro, como “los buenos y los malos”, porque su figura está gastada y desdibujada por la propia historia de negligente continuidad política, y solo se puede erigir nuevamente en cuanto “mal menor”, en cuanto defensa frente al mal mayor. Entonces, desde luego es lamentable para Negro que Blanco se caiga, porque ahí Negro tendrá indefectiblemente que enfrentarse a más colores. Tendrá que enfrentarse a las verdaderas magnitudes de preferencia, de aprobación, de participación del electorado, y no a un sencillo escenario de voto defensivo. No a un sencillo escenario de la vieja política.

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s