Home

Te prometo

Ya son dos años desde tu llegada, hijo. Son dos años de todo; la vida entera condensada en estos dos años, yo siento, al pensar en lo que hemos vivido juntos. Cuánto me has regalado, hijo.

Hoy son dos años y dos días, de hecho, porque decidiste aparecer un 11 de octubre, habiéndote asegurado primero de que tus padres –a menudo habituados a hacer las cosas a última hora- justo el día antes habían comprado algo de ropa y cosas para recibirte. Esperaste justo hasta el mismísimo día en que se nos habilitó la opción de comprar el famoso bono “PAD”, para el cual tuvimos que ir, con tu madre a punto de parir, a pagarlo presencialmente en una oficina Fonasa en el centro de Providencia. Ah, hijo, cáchate al mundo que llegaste que, obviamente en las mismas condiciones, tu madre luego tuvo que llenar unos papeles y contestar las insistentes preguntas de una señora poco amable, todo para poder ser atendida por un sistema al que solo le preocupa ese papeleo, que todo esté pagado, y de manejar todo el acto de nacer, separando cada una de sus partes de la naturaleza e intuición tuya, mía y de tu mamá.

Mira hijo, con el nivel de patudez e imprudencia que actúan algunos, que se atrevieron a murmurar palabras de lamento el mismísimo día que tú llegaste con nosotros, en función de la cantidad de cromosomas que tienen tus células. Pero ya pasó todo eso, Ignacio, y te prometo que para mí, nunca nadie pronunciará palabras de condescendencia contigo, sin desacreditarse a sí mismo completamente en el acto. Pero en honor a la responsabilidad que me adjudico al ser tu papá, te prometo trabajar activamente para que el mundo al que has llegado sea más grato, para ti y para todos. Porque tanto como nadie merece ser receptor de tales palabras, nadie tampoco tiene el derecho para emitirlas.

Cómo me has cambiado la vida, hijo. Tú andas en la tuya, siendo un niño, aprendiendo, creciendo, pero no sé si te has fijado que para mí cada uno de tus pasos son lo más grande que ha acontecido en la Tierra. Como soy más viejo que tú, te puedo mostrar algunas cosas que no has visto todavía en esta vida, pero siempre trataré de no hacerte olvidar, que todo lo verdaderamente importante ya lo traes en tu interior.

Cumples dos años este fin de semana, y junto con esos dos, te quiero firmar acá varios otros compromisos, porque tú no me debes nada, tú solo tienes que ser tú mismo, pero yo te debo la vida entera. Así, te prometo:

Mantener mi vocación de padre, mi amor incondicional por ti y por los eventuales hermanitos o hermanitas que pudieras llegar a tener. Ni condiciones ni circunstancias opacarán este compromiso, y si algún día me notas más mañoso de la cuenta, recuérdame esta promesa.

Prometo ser garante moral, eterno recordatorio, piedra de consulta, de que todo cuanto sabemos de este mundo, está siempre en proceso, y es susceptible de cambiar. Así es nuestro conocimiento, así son nuestras costumbres, así son nuestras leyes y normas. Así en definitiva somos, Ignacio, el mundo lo hacemos nosotros, pese a que muchos nos quisieran hacer olvidar.

Prometo hacer todos mis esfuerzos, aunque estos se condensen simplemente en palabras de apoyo, para no dejarte caer en el mar de mediocre sinsentido, que es nuestro modelo industrial de educación. Ése que, dentro y fuera del colegio –aunque sí con felices excepciones- conspira constantemente contra la libertad y la creatividad. Ese mundo de uniformes vestimentas, uniformes comportamientos, uniformes mentes.

Prometo darte siempre mi confianza. Porque seguro alguna vez te vas a equivocar, como lo hacemos alguna vez todos, pero más valioso es embarrarla y reconocerla, tomando buenas decisiones con tu propia fuerza de la voluntad, que hacer lo que otros esperan, sin saber ni siquiera cuál es la razón, cuál es el sentido.

Prometo estar siempre para ti, Ignacio, siendo mi más valioso indicador el simple hecho de que siempre cuentes con tu viejo, cuando quieras.

Te amo, loquito lindo. Feliz cumpleaños.

——

Texto originalmente publicado el domingo 13 de octubre en El Magallanes/La Prensa Austral.

Anuncios

3 pensamientos en “Te prometo

  1. que hermoso esta ,lei tus primeros comentarios y te quise porque Ignacio tenia este papa grande;y ahora lo disfruto desde lejos porque esta hermosooooooooooooo;una tia postiza

    Me gusta

  2. sin palabras me dejas agradesco cada dia a mi hija por haber llegado hasta este mundo si no fuera por ella no conoceria personas tan lindas como ustedes y los demas

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s